«Iglesia al día» Don José Manuel Álvarez. 77 programa. 4º del año 2016

Mensaje para la Cuaresma 2016 del Papa Francisco

La misericordia de Dios transforma el corazón del hombre haciéndole experimentar un amor fiel, y lo hace a su vez capaz de misericordia. Es siempre un milagro el que la misericordia divina se irradie en la vida de cada uno de nosotros, impulsándonos a amar al prójimo y animándonos a vivir lo que la tradición de la Iglesia llama las obras de misericordia corporales y espirituales. Ellas nos recuerdan que nuestra fe se traduce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu, y sobre los que seremos juzgados: nutrirlo, visitarlo, consolarlo y educarlo. Por eso, expresé mi deseo de que «el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina». En el pobre, en efecto, la carne de Cristo «se hace de nuevo visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga… para que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado».

Misterio inaudito y escandaloso la continuación en la historia del sufrimiento del Cordero Inocente, zarza ardiente de amor gratuito ante el cual, como Moisés, sólo podemos quitarnos las sandalias; más aún cuando el pobre es el hermano o la hermana en Cristo que sufren a causa de su fe.Ante este amor fuerte como la muerte, el pobre más miserable es quien no acepta reconocerse como tal. Cree que es rico, pero en realidad es el más pobre de los pobres. Esto es así porque es esclavo del pecado, que lo empuja a utilizar la riqueza y el poder no para servir a Dios y a los demás, sino parar sofocar dentro de sí la íntima convicción de que tampoco él es más que un pobre mendigo. Y cuanto mayor es el poder y la riqueza a su disposición, tanto mayor puede llegar a ser este engañoso ofuscamiento. Llega hasta tal punto que ni siquiera ve al pobre Lázaro, que mendiga a la puerta de su casa, y que es figura de Cristo que en los pobres mendiga nuestra conversión. Lázaro es la posibilidad de conversión que Dios nos ofrece y que quizá no vemos.

Y este ofuscamiento va acompañado de un soberbio delirio de omnipotencia, en el cual resuena siniestramente el demoníaco «seréis como Dios» que es la raíz de todo pecado. Ese delirio también puede asumir formas sociales y políticas, como han mostrado los totalitarismos del siglo XX, y como muestran hoy las ideologías del pensamiento único y de la tecnociencia, que pretenden hacer que Dios sea irrelevante y que el hombre se reduzca a una masa para utilizar. Y actualmente también pueden mostrarlo las estructuras de pecado vinculadas a un modelo falso de desarrollo, basado en la idolatría del dinero, como consecuencia del cual las personas y las sociedades más ricas se vuelven indiferentes al destino de los pobres, a quienes cierran sus puertas, negándose incluso a mirarlos.

La Cuaresma de este Año Jubilar, pues, es para todos un tiempo favorable para salir por fin de nuestra alienación existencial gracias a la escucha de la Palabra y a las obras de misericordia. Mediante las corporales tocamos la carne de Cristo en los hermanos y hermanas que necesitan ser nutridos, vestidos, alojados, visitados, mientras que las espirituales tocan más directamente nuestra condición de pecadores: aconsejar, enseñar, perdonar, amonestar, rezar. Por tanto, nunca hay que separar las obras corporales de las espirituales. Precisamente tocando en el mísero la carne de Jesús crucificado el pecador podrá recibir como don la conciencia de que él mismo es un pobre mendigo. A través de este camino también los «soberbios», los «poderosos» y los «ricos», de los que habla el Magnificat, tienen la posibilidad de darse cuenta de que son inmerecidamente amados por Cristo crucificado, muerto y resucitado por ellos. Sólo en este amor está la respuesta a la sed de felicidad y de amor infinitos que el hombre —engañándose— cree poder colmar con los ídolos del saber, del poder y del poseer.

Sin embargo, siempre queda el peligro de que, a causa de un cerrarse cada vez más herméticamente a Cristo, que en el pobre sigue llamando a la puerta de su corazón, los soberbios, los ricos y los poderosos acaben por condenarse a sí mismos a caer en el eterno abismo de soledad que es el infierno. He aquí, pues, que resuenan de nuevo para ellos, al igual que para todos nosotros, las lacerantes palabras de Abrahán: «Tienen a Moisés y los Profetas; que los escuchen». Esta escucha activa nos preparará del mejor modo posible para celebrar la victoria definitiva sobre el pecado y sobre la muerte del Esposo ya resucitado, que desea purificar a su Esposa prometida, a la espera de su venida.

No perdamos este tiempo de Cuaresma favorable para la conversión. Lo pedimos por la intercesión materna de la Virgen María, que fue la primera que, frente a la grandeza de la misericordia divina que recibió gratuitamente, confesó su propia pequeñez, reconociéndose como la humilde esclava del Señor.

Papa Francisco.

Traslado del Señor de la Misericordia en su Prendimiento al Hospital Comarcal Virgen de las Montañas con motivo del Día Mundial del Enfermo

Mañana jueves día 11 de febrero se celebra el Día Mundial del Enfermo, una jornada que se celebra en todo el mundo, la Jornada de Oración por los enfermos; un momento de intensa oración y meditación por quienes sufren y padecen el dolor que inevitablemente causa la enfermedad.

La agrupación parroquial de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia, María Santísima de la Esperanza, San Juan Evangelista y Santa Ángela de la Cruz de Villamartín, con motivo de este día y dentro del año Jubilar de la Misericordia, ha organizado una serie de actos para la celebración de esta jornada mundial de Oración que comenzarán mañana con el traslado de Nuestro Señor de la Misericordia en su Prendimiento al Hospital Comarcal Virgen de las Montañas donde se expondrá el Señor para que los enfermos puedan visitarlo en este día tan señalado. Antes de las 20:00 horas de la tarde, y antes de que el Señor sea trasladado hasta la Iglesia de las Angustias, la Agrupación entregará al hospital la medalla de oro de la Corporación, en muestra de agradecimiento por la encomiable desarrollada en la comarca y en Villamartín.

La parroquia celebrará la Misa de Unción de enfermos en la Iglesia de las Angustias el viernes día 12 a las 17:00 horas, bajo las plantas de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia en su Prendimiento, finalizando estas jornadas el sábado día 13 a las 20:30 horas con el Via+Crucis de la Misericordia de vuelta el Señor a su Capilla en la barriada de la Coronación.

A las 19:30 en las Angustias y San Francisco sera la imposición de la ceniza

El próximo miércoles, día 10 de febrero, comienza el Tiempo Litúrgico denominado Cuaresma, la Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo. La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.

La parroquia Santa María de las Virtudes de Villamartín, programa las celebraciones para la imposición de la Ceniza para el miércoles día 10 de febrero a las 19:30 horas en la Iglesia de Las Angustias y en San Francisco, ambas celebraciones serán simultáneas.

También se llevará a cabo la celebración de la Palabra, e imposición de la Ceniza para los niños y niñas de la catequesis exclusivamente, a las 17:30 horas en las Angustias.

La ceremonia de la ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.

Sinónimo de «conversión» es así mismo la palabra «penitencia»… Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.

Significado simbólico de la Ceniza

La ceniza, del latín «cinis», es producto de la combustión de algo por el fuego. Muy fácilmente adquirió un sentido simbólico de muerte, caducidad, y en sentido trasladado, de humildad y penitencia. En Jonás 3,6 sirve, por ejemplo, para describir la conversión de los habitantes de Nínive. Muchas veces se une al «polvo» de la tierra: «en verdad soy polvo y ceniza», dice Abraham en Gén. 18,27. El Miércoles de Ceniza, el anterior al primer domingo de Cuaresma (muchos lo entenderán mejor diciendo que es le que sigue al carnaval), realizamos el gesto simbólico de la imposición de ceniza en la frente (fruto de la cremación de las palmas del año pasado). Se hace como respuesta a la Palabra de Dios que nos invita a la conversión, como inicio y puerta del ayuno cuaresmal y de la marcha de preparación a la Pascua. La Cuaresma empieza con ceniza y termina con el fuego, el agua y la luz de la Vigilia Pascual. Algo debe quemarse y destruirse en nosotros -el hombre viejo- para dar lugar a la novedad de la vida pascual de Cristo.

Mientras el ministro impone la ceniza dice estas dos expresiones, alternativamente: «Arrepiéntete y cree en el Evangelio» (Cf Mc1,15) y «Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver» (Cf Gén 3,19): un signo y unas palabras que expresan muy bien nuestra caducidad, nuestra conversión y aceptación del Evangelio, o sea, la novedad de vida que Cristo cada año quiere comunicarnos en la Pascua.

La parroquia de El Bosque bendice a su Patrona, la Virgen de Guadalupe

Monseñor José Mazuelos, el obispo de Asidonia-Jerez, ha presidido la celebración en la parroquia que lleva el nombre de esa advocación mariana Read More »

«Iglesia al día» Don José Manuel Álvarez. 76 programa. 3º del año 2016

El Santísimo Cristo de la Buena Muerte presidirá el Via Crucis de las Hermandades de Arcos

La sede del Consejo Local de Hermandades y Cofradías fue la elegida para presentar el cartel del Vía Crucis de las Hermandades que tendrá lugar el 15 de febrero, primer lunes de Cuaresma.

En el acto estuvieron presentes el Asistente Eclesiástico del Consejo, Juan Manuel Sotelo, la presidenta del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, Mª Nieves Sánchez y el Hermano Mayor de la Hermandad de la Soledad, Francisco Valle. Durante la presentación del cartel explicaron que el Via Crucis dará comienzo a las 21 horas en la parroquia de San Pedro y se rezará por las calles: gradas de san Pedro, san Pedro, Núñez de Prado, Boticas, Plaza Boticas, Marqués de Torresoto, Deán Espinosa, Escribano, Plaza Boticas, Maldonado, gradas de san Pedro y entrada en el templo.

Además, aprovecharon la ocasión para invitar a la población en general a participar en el Vía Crucis, sobre todo, en este año que la Iglesia está celebrando el Año de la Misericordia.

Por último, agradecieron a Julián Benitez, autor de la fotografía, por la cesión de la misma para anunciar el Vía Crucis.

La Agrupación Parroquial de la Coronación celebra una Vigilia e inuagura un mural gigante en la fachada de la Capilla

IMG-20160201-WA0000La agrupación parroquial de la Coronación de Villamartín, quiere celebrar de forma extraordinaria el año Jubilar de la Misericordia que el Papa Francisco inauguró en Roma el pasado 8 de diciembre, dado que su Titular ostenta la advocación de la Misericordia.

Para ello ya asisitieron corporativamente a la apertura de la Puerta Santa en las Montañas, y además han preparado un programa de actos con lo que celebrar, de manera extraordinaria, el Jubileo de la Misericordia.

Y así el sábado, día 6 de febrero a las 21:00 horas y en la Capilla de la Coronación, celebraran un Vigilia con exposición del Santísimo y en la que participará el coro juvenil «Amici in Fide», pero antes se descubrirá un mural gigante colocado en la fachada de la Capilla, con el que se conmemorará el Jubileo.

La agrupación invita a todas y todos los hermanos, así como a devotos y fieles a participar de los actos programados

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