Lunes , 21 Agosto 2017
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Carta abierta del capataz Francisco Gil Solano.

Hoy, justo una semana después del Viernes Santo y dos semanas después del Viernes de Dolores, me atrevo a escribir unas líneas y enviarlas a este medio de comunicación que tanto bien hace a las Cofradías de Villamartin.

En primer lugar, quiero comenzar dando gracias a los costaleros. Vuestro compromiso, sacrificio, lealtad y amor hacia la Madre de las Angustias y hacia el Señor de la Misericordia, son las claves para que estas benditas imágenes lleguen a sus devotos, que cada año esperan ansiosos en la calle para poder rezarle y pedirle lo que solo ellos saben.

Este año lo voy a definir como emocionante.

La primera Salida Procesional de Ntro. Padre Jesús de la Misericordia en su Prendimiento abrió mi Semana Santa de forma espectacular, como si de una película de Johnny Depp se tratase. Sólo espero que para ustedes, los costaleros, fuera al menos una cuarta parte de lo emocionante que fue para mí. Os aseguro que con vuestros izquierdos y costeros envolvisteis al barrio de la Coronación, fundiéndolo de esta manera con su Cristo, el que es Rey legítimo de ese barrio desde el 26 de abril de 2014, y que el pasado Viernes de Dolores fue coronado como tal.

Por otro lado, todos los Viernes Santo de mi vida han sido especiales, pero lo cierto es que tengo que decir que para mí este ha sido el más especial. El cumplir un lustro al frente del llamador del paso que hace las veces de Altar de la Virgen, hace que las bases de esa cuadrilla estén más que asentadas, y el que la conoce desde dentro sabe que es una auténtica familia donde no hay edad, situación personal ni absolutamente nada que haga que alguien sea más que cualquier otro. Del trabajo costalero mejor no hablo, porque no encuentro palabras lo suficientemente apropiadas para definir el caminar de la cuadrilla durante el Viernes Santo 2017. Sois increíbles, y ojalá esto pueda vivirlo todos los Viernes Santos de mi vida.

Por supuesto, tengo que dar las gracias a la Junta de Gobierno de la Hermandad de las Angustias por confiar en mí y en mi gente un año más, y a la Junta Organizadora de la Agrupación Parroquial y a todos los hermanos que ayudan en absolutamente todas las locuras que a estos se les ocurren, porque sé de buena tinta lo que ha costado, lo que está costando y lo que va a costar, y de mejor tinta aún conozco la personalidad que define a los hermanos de esta Corporación. Tres características principales: la primera, quererse como hermanos; la segunda, no venirse abajo jamás; y la tercera, superarse año tras año.

Por último agradecer a nuestros sacerdotes, Don José, Don Francisco y Don Juan, por aconsejarnos siempre cuando vamos a equivocarnos, por darnos ese empujoncito cuando creemos que no podemos y por felicitarnos cuando lo hacemos bien.

Ahora sólo nos queda soñar, e ir tachando días hasta una nueva Cuaresma.

Visita del padre Revilla a Villamartin en 1922

Se producía en Villamartín el aterrizaje de emergencia de un aeroplano Breguet, de fabricación francesa y perteneciente al ejército español Leer Más »

Historia de la romería de la Virgen de las Montañas

Por Juan Jesús Portillo Ramos

Hoy he encontrado un magnífico artículo, autoría de Antonio Hernández Parrales, Pbro., publicado en ABC con fecha 19/10/1967 sobre la historia de la Virgen de las Montañas. Os transcribo, con la mera intención de facilitar la lectura, lo que considero más centrado en la historia para así no hacerlo tampoco demasiado extenso. Os subo una imagen del artículo original y otra de la celebración de la romería publicada en la revista católica “La Hormiga de Oro”, en septiembre de 1908, por lo que probablemente es una de las primeras imágenes de la celebración de la popular romería. Espero que os guste tanto como a mí.

“La tradición popular nos cuenta que un leñador o pastor encontró a los pies de un algarrobo, no muy distante del sitio donde hoy está la ermita de las Montañas, una imagen pequeña de la Virgen María, pero, creyendo que se trataba de una muñeca, se la llevó a su casa como un juguete con que jugaran sus hijas, pero al poco tiempo desapareció del pueblo, volviendo a ser hallada en el campo, en el mismo sitio. Entonces los eclesiásticos de la villa tomaron carta en el asunto y se llevó a la iglesia parroquial, colocándosele sobre un altar, de donde volvió a desaparecer para encontrársele de nuevo junto al algarrobo. Estos hechos dieron a entender que era una imagen de la Virgen y que la Señora quería que se le venerara en aquel lugar del Pajarete, rodeado de Montañas.

Este relato no está apoyado por ningún documento, pues hay datos de la parroquia de Nuestra Señora de las Virtudes que se estaba labrando en el año 1556; de las ermitas de San Sebastián y Nuestra Señora de los Reyes, que ya existían en 1572; del altar e imagen de Santa Ana, de la iglesia parroquial, en 1567, y de las cofradías de la Vera Cruz, de la Hermandad de la Concepción y la de Madre de Dios de la Caridad, que ya tenían vida propia antes de finales de este siglo XVI, y, sin embargo, nada encontramos de la Virgen de las Montañas…..

En la primera mitad del siglo XVII, los trabajadores del campo que vivían en los ranchos del Pajarete, el Rosalejo y sus contornos se quejaban de que, debido a la distancia que había desde sus caseríos a Villamartín, se quedaban sin oír la santa misa de los domingos y días festivos y se propusieron levantar una ermita, donde pudieran cumplir con sus obligaciones de cristianos.

El día 17 de abril de 1649, el doctor don Fernando de Quesada, arcediano de Écija, canónigo de la Catedral de Sevilla y vicario general del Arzobispado, da autorización para que diga misa cualquier sacerdote del clero secular y regular que tenga licencia de celebrar en este Arzobispado en la ermita con la advocación de San Ginés y de la Virgen de las Montañas, que se acaba de fabricar en el pago del Pajarete, con la condición de que antes la visite el vicario de la villa de Villamartín y vea si reúne las debidas condiciones.

El licenciado Alonso de Aponte Farfán de los Godos, presbítero, vicario de Villamartín, visitó la referida ermita, y como estaba todo con decencia, el domingo día 16 de mayo de 1649 se celebró “por primera vez el sacrificio de la misa, con mucha música y asistencia de la mayor parte del clero de esta villa, a la cual fueron presente el Licenciado don Andrés de las Gasca y Barco, e Alonso de Aponte e Juan de la Calle Garcés, beneficiados de la iglesia parrochial e muchas jentes e yo el presente notario Bartolomé Camacho, notario apostólico”.

Del acta de visita que hizo a esta ermita el 7 de febrero de 1651 el visitador doctor Fernando Gil Moreno, por mandato del arzobispo, fray Domingo Pimentel, conocemos cómo era la imagen  de la Virgen y otros pormenores: “Primeramente visité la dha. Iglesia con un altar adornado en q. está colocada la imagen de nra. Sra. De las Montañas, pequeña de talla, vestida de lama blanca de plata con una corona y cetro pequeño de plata, y a un lado un cuadro grande de San Ginés y a otro el de San Pablo, primer hermitaño, con otros lienzos de pintura. Halló en dicha capilla a el hermano Lorenço de Santa María, vestido con un avito de paño pardo a uso del ermitaño y a el hermano Domingo de la Concepción con el mismo avito, que están dedicados a el servicio de la dha. Capilla y sirven de santeros”. Según un inventario de principios del siglo XVIII, la Virgen con el Niño en el brazo tiene de alto tres cuartas sobre pie de candelero.

Estos dos primeros ermitaños Lorenço de Santa María y Domingo de la Concepción, para ir por los ranchos recogiendo limosnas con que pagar al sacerdote que de Villamartín venía a decir la m isa y hacer junto a la ermita un albergue adecuado para ellos, compraron  una mula que les salió “falsa”, y al año siguiente fueron a la feria de Villamartín, donde la vendieron por doble cantidad de maravedíes de la que les había costado.

La ermita de las Montañas tenía en propiedad dieciséis fanegas de tierra, cuatro de labor y doce de monte, que fueron compradas con las limosnas que recogía, por el ermitaño Miguel de Vitoria a Diego González Moreno Bastida, natural de Arcos, en 18 de agosto de 1682, y eran la tercera parte de cuarenta y ocho fanegas de tierra de la Rosa de la Parrilla, lindantes con la dicha ermita. Luego murieron los dos hermanos del vendedor, y como nadie reclamó las otras dos terceras partes, los santeros disfrutaban de las 48 fanegas sin ser molestados por nadie.(….)

Todavía los más ancianos de la comarca recuerdan el hecho prodigioso que se verificó en el año 1902. En la mañana de aquel día, 8 de septiembre, varias personas introdujeron en la iglesia de la ermita a una pobre mujer, de unos cincuenta años, vecina de Bornos, llamada María Sánchez Romero, que desde hacía más de dos años tenía paralizado todo el lado derecho: fue colocada en un rincón apartado, y desde allí, arrastrándose, llegó cerca del paso de la Virgen, orando con gran fervor, y a poco le dio un síncope, quedando sin conocimiento, por lo que la creyeron muerta. Al poco tiempo, aquella mujer, que antes estaba baldada, se puso de pie, ante la admiración de todos, y cuando salió la procesión por los alrededores de la ermita, llevaba una mano asida al manto de la Virgen y en la otra una vela encendida, derramando abundantes lágrimas de alegría y gratitud.

(…)

ANTONIO HERNÁNDEZ PARRALES Pbro.

Posiblemente las primeras fotos de la Romería de Las Montañas de Villamartín

Por Juan Jesús Portillo Ramos

Hoy traigo un documento excepcional. Buscando para una publicación que pondré sobre otro tema me he encontrado la que probablemente sea una de las primeras fotos de la tradicional romería de las Montañas, correspondiente al año 1908. Fue publicada en la revista “Ilustración Católica La Hormiga de Oro”, con fecha 5 de septiembre de 1908. Por la fecha supongo que es de una edición anterior, probablemente de 1907. Además presenta una foto de la Virgen de las Montañas. Las foto son de Clavijo, el fotógrafo de la época en Villamartín. Curiosamente en el pie de foto de la ermita la sitúa en Santander siendo un claro error del redactor. Podemos ver que la ermita no tenía el cercado exterior, la espadaña del campanario sin pintar y los carros y el gentío en la carretera. Podemos ver una señora con un traje de principios de siglo de espalda, con una sombrilla. Junto a ella una calesa destinada al transporte de pasajeros y los toldos enfrente de la ermita.
La imagen de la Virgen presenta un vestido de flores, siendo también una de las primeras.
Sin lugar a dudas un documento excepcional que me complace mucho daros a conocer a todos los villamartinenses.

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Origen del Vía Crucis: la Cruz de Esperilla en Bornos

Al viajar por la carretera de Bornos a Espera mucha gente que no sea lugareños desconocerán que pasan junto a uno de los monumentos que más influencia han tenido en la historia religiosa de España: Leer Más »

«¿De dónde saca todo eso?… ¿No es este el carpintero, el hijo de María?»

El Señor Jesús, habiendo regresado con sus padres, del Templo y de Jerusalén a Nazaret, vivió con ellos hasta los 30 años «y les estaba sometido» (Lc 2,51). En las Escrituras no se encuentra nada que nos diga qué ha hecho durante este tiempo, lo que parece sorprendente… Pero pon atención y verás claramente que, no haciendo nada, hizo maravillas. En efecto, cada uno de sus gestos revela su misterio. Y puesto que actuaba con poder, se calló con poder, y permaneció retirado y en la oscuridad con poder. El soberano Maestro que nos había de enseñar los caminos de la vida, desde su juventud empieza a actuar con poder, pero de manera sorprendente, desconocida e inaudita, pareciendo, a los ojos de los hombres, inútil, ignorante, y viviendo en la abyección…

Apreciaba cada vez más esta forma de vivir a fin de ser juzgado por todos como un ser insignificante y sin importancia; esto lo había anunciado ya el profeta que en su nombre dijo: «Soy un gusano, no un hombre» (Sl 21,7). Ves lo que hacía no haciendo nada. Se volvió despreciable… ¿crees que esto es poca cosa? Es cierto, no es él quien tenía necesidad de esto, sino nosotros. No conozco nada más difícil ni más grande. Realmente me parece que han llegado al más alto grado los que de todo corazón y sin fingir, se tiene por nada a fin de no buscar nada más que ser despreciados, no ser tenidos en cuenta para nada y vivir en un abajamiento extremo. Es esto una victoria mucho más grande que tomar una ciudad.

Por San Buenaventura (1221-1274), franciscano, doctor de la Iglesia
Meditación sobre la vida de Cristo; Opera omnia, t. 12, p. 530s

¿Sabes por qué la flor de Pascua es la planta de Navidad?

Por Marge Fenelon. Aleteia.org

Durante años, hemos regalado y nos han regalado flores de Pascua opoinsettias como gesto de amistad en los días navideños. Son totalmente adecuadas a estas fiestas, con su mezcla de hojas rojas y verdes. Más aún, son relativamente asequibles y un buen regalo, al mismo tiempo. ¿Te has preguntado alguna vez de dónde viene la costumbre? Yo lo he hecho, así que me puse a investigar. Esto es lo que he descubierto.Las flores de Pascua poinsettias son originarias de América Central America, y los aztecas las usaban de varias maneras, para teñir tejidos, hacer cosméticos y crear medicinas que curaran las fiebres.

La planta fue descubierta en 1828 por John Poinsett, embajador estadounidense en México. Envió varias poinsettias a Carolina del Sur y empezó a cultivarlas, de ahí el nombre. Uno de los amigos de Poinsett, Robert Buist, empezó a cultivarlas y venderlas comercialmente. En 2002, el Congreso de EE.UU. nombró el 12 de diciembre día de la poinsettia. Los años posteriores a que Poinsett llevara las plantas a EE.UU., las poinsettias se dieron a conocer por su simbolismo y su belleza. La forma de la flor de la planta y sus hojas recuerdan la estrella de Belén, que guió a los Magos hacia el Niño Jesús.

El color recuerda la Sangre de Cristo, derramada por nuestra salvación. Algunas poinsettias tienen hojas blancas, que nos recuerdan la pureza de Cristo. El verde simboliza la vida y la esperanza. Antes de hacer mi investigación, pensaba que las poinsettias eran “bonitas”. ¡Ahora pienso que son magníficas! Lo mejor de todo es la vieja leyenda mexicana de cómo la poinsettia y la Navidad se conectaron en seguida. Dice así:
Yo estoy aún dudando en regalar algo de verdad especial al Niño Jesús en Nochebuena. Como Pepita, siento que realmente no tengo nada que ofrecer –o por lo menos, nada de lo que me gustaría. Me gustaría hacer un esfuerzo super-hiper-mega-espectacular. En cambio, todo lo que tengo es algo corriente–, un puñado de hierbas del camino. Leyenda o no, sé que las palabras de Pedro son ciertas. Incluso el más pequeño regalo, si lo hace alguien con amor, pondrá a Jesús contento. Si yo le entrego mi pequeñez al Señor y le llevo mi patético ramito en Navidad, milagrosamente se transformará en brillantes flores rojas. Y Jesús será feliz.

Los ángeles intervienen en nuestra vida

Por: P. Fernando Pascual LC | Fuente: Catholic.net

Durante el mes de Octubre, Mes del Rosario, en esta sección, meditaremos cada día un misterio, y así poder “guardar y meditar en  nuestro corazón” la Vida de Jesús. Leer Más »

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